Los derechos de la naturaleza en la constitución de la República del Ecuador. Eco-alternativas institucionales al capitalismo

 

 

 

      Por último, como tercer eje político, vamos a valorar la tensión entre la naturaleza y el capitalismo dentro del marco constitucional de Ecuador (2008) donde centraremos la atención en las eco-alternativas institucionales promovidas en su Constitución, haciendo especial hincapié en los siguientes puntos:

      a) La reivindicación de los derechos de la naturaleza. En el preámbulo de la Constitución de la República del Ecuador (2008) se celebra la naturaleza, la Pacha Mana: “NOSOTRAS Y NOSOTROS, el pueblo soberano del Ecuador RECONOCIENDO nuestras raíces milenarias, forjadas por mujeres y hombres de distintos pueblos, CELEBRANDO a la naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital para nuestra existencia”. Así, se propone, desde las instituciones del Estado, la necesidad de promover los derechos de la naturaleza. Dichos derechos de la naturaleza, de la Pacha Mana, nacieron del diálogo con las concepciones de los pueblos indígenas, del sumak kawsay o Buen Vivir, que es un vivir en armonía con la naturaleza y más allá del consumismo y la depredación neoliberal. Sobre ese concepto jurídico híbrido de derecho de la naturaleza, Boaventura de Sousa Santos apunta: “el concepto de derecho viene de la cultura eurocéntrica y del derecho moderno, pero su aplicación a la naturaleza, concebida como Madre Tierra o Pachamama, es una contribución de la cultura andina originaria” (2012, p.39).

 

      b) La vida en armonía con la naturaleza. Dotar de derechos a la naturaleza es una forma de dotar de derechos al ser humano, que es parte integral de ella. Una suerte de derecho a vivir. Por ello, los derechos de la naturaleza suponen un “transitar del actual antropocentrismo al biocentrismo” (Acosta 2010, p.19).Y, en ese movimiento hacia el biocentrismo, el papel de los pueblos indígenas es decisivo. Por ello, la Constitución del Ecuador defiende vivir conforme a los criterios y a la visión de los pueblos indígenas, esto es, según la lógica del sumak kawsay, que defiende la posibilidad de vivir en una sociedad armonizada con la naturaleza: “el sumak kawsay de las tradiciones indígenas se aleja de concepciones occidentales que conciben el surgimiento de la vida política a partir de una ruptura inicial o separación ontológica respecto a la naturaleza. Dicho de otra manera, el “buen vivir” no se acoge al principio de la desnaturalización de las realidades humanas como base del ordenamiento político” (Cortez 2011, p.5).

      c) La crítica al desarrollismo capitalista. En la Constitución del Ecuador encontramos una decidida critica al desarrollismo en un esfuerzo por recuperar “un saber indígena, y de vivencias, que reaccionaba en contra del desarrollo” (Gudynas y Acosta 2011, p.106). De esta manera, la Constitución de Ecuador se desmarca del desarrollismo capitalista –y de su ideal del progreso bajo el signo del dominio de la naturaleza– apropiándose de la cosmovisión indígena donde “no hay el concepto de desarrollo entendido como la concepción de un proceso lineal que establezca un estado anterior o posterior. No hay aquella visión de un estado de subdesarrollo a ser superado” (Acosta 2011, p.11). En la misma línea, René Ramírez afirma que el Buen Vivir indígena que atraviesa el espíritu de la Constitución de Montecristi supone “la satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte dignas, el amar y ser amado, y el florecimiento saludable de todos, en paz y armonía con la naturaleza, para la prolongación indefinida de las culturas humanas y la biodiversidad” (Ramírez, 2010, p.137). Se trata de valorar la satisfacción plena de nuestras necesidades y el desarrollo de nuestras capacidades más allá del totalitarismo de la compra-consumo forjando así una suerte de ecología del tiempo, de valoración y liberación del tiempo de las relaciones de producción neoliberales.

      En resumen, la Constitución de Ecuador, a través de la reivindicación de los derechos de la naturaleza, de la vida en armonía con la naturaleza y de la crítica al desarrollismo capitalista, establece las bases para una alternativa ecológica al capitalismo.

DEPÓSITO LEGAL: M42787-2016

ISSN: 2530-447X (edición impresa)

ISSN: 2530-4488  (edición digital)