REFLEXIONES SOBRE LA DESCOLONIZACIÓN DE LA MAGIA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE CUATRO PRACTICANTES, TRES EUROPEOS Y UN AMERICANO

Recibido: 29/10/2021 - Aceptado: 15/3/2022


Occvlta¹

Es una iniciativa de Júlia Carreras Tort y Héctor Pérez Varela cuyo objetivo principal es la pervivencia, divulgación y la elaboración de productos herbales y artefactos de alta calidad para alquimistas, herbalistas, y practicantes de brujería desde 2013. Occvlta percibe el herbalismo desde un punto de vista animista y respetuoso con el Territorio y los espíritus que residen en éste. El enfoque de nuestro trabajo gira en torno al despertar y la recuperación de la sabiduría popular sobre plantas y brujería en los territorios de montaña, algo que intentamos a través de nuestras creaciones, pero también a través del trabajo con museos, entidades culturales, talleres, y otras labores de difusión.


Alexander Goz²

Es mago, interpreta el lenguaje simbólico del tarot y cuenta el tiempo en unidades astrológicas. Nacido en Guatemala, ha sido fuertemente influenciado por la Cosmovisión Maya. Vegano por activismo y alquimista por vocación, aprendió a equilibrar la salud con la ayuda de plantas medicinales. En la actualidad reside en Munich, donde continúa su práctica mágica estableciendo alianzas con las entidades del territorio.


Sére Skuld³

Es bruja del caos, onironauta, cantante, música, escritora, artesana y performer ritual. Autora del libro “Hildegard von Bingen. Las estrellas extinguidas” (Aurora Dorada Ediciones) y colaboradora del podcast “La Escóbula de la Brújula’, forma parte de la Academia de las Artes Escénicas, ha actuado e intervenido en teatros y espacios culturales como el Centro de Artes Escénicas SAROBE (País Vasco), el Círculo de Bellas Artes (Madrid) y el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), entre otros. Sus prácticas escénicas se centran en la performance ritual y su actividad artístico-mágica ha tenido eco en medios y publicaciones como 20Minutos, Círculo de Bellas Artes, RNE3, The Objective, o Agente Provocador (Editorial La Felguera).


Resumen


Cuatro practicantes de diversas vertientes y disciplinas mágicas se auto-entrevistan y reflexionan sobre cuestiones relacionadas con la magia, el arte y la decolonización de cuerpos propios, ajenos, materiales e inmateriales.

Palabras-clave: magia, decolonización, arte, brujería, animismo


[en] Reflections on the decolonization of magic from the point of view of four practitioners, three European and one American


Abstract

Four practicioners of different magic traditions and disciplines engage in a four-way self-interview and reflect upon matters of magic, art and the decolonisation of of material and immaterial, own and other’s bodies.

Keywords: magic, decolonization, art, witchcraft, animism


 

Contexto de la entrevista


Cuatro practicantes de la magia de diversas procedencias se sientan alrededor de un filandón virtual para exponer sus puntos de vista sobre distintos aspectos mágicos. La relación entre estas personas surgió a raíz de un vínculo de la práctica mágica y se ha materializado en diversas colaboraciones y proyectos comunes.


En el enunciado de la revista, se plantea que “la persecución de la magia y el animismo acaban reduciendo las facultades corporales a mera fuerza de trabajo”. ¿Qué reflexiones os surgen sobre la relación entre magia y animismo y cómo se han desarrollado en vuestros territorios?

 

Occvlta: Es posible que el nexo que percibimos entre magia y animismo tenga origen en el concepto de ‛mente prelógica’ acuñado por Claude Lévi-Strauss en su ensayo El pensamiento salvaje (1962). Según el antropólogo francés, ese entendimiento del mundo interpreta los eventos ocurridos en el entorno de la comunidad como algo motivado por fuerzas que habitan en lo intangible, lo cual parece equiparar, de alguna manera, el universo material y el espiritual. Tanto la magia como el animismo fueron menoscabados, despreciados, en nombre del racionalismo, y esto supuso considerar ambos conceptos como indicadores de ignorancia y atraso cultural. Las consecuencias de ese menosprecio han calado muy hondo en nuestra forma de relacionarnos con el mundo, provocando una auto-censura cultural y espiritual. No obstante, cabe la posibilidad de decolonizar esos conceptos y dejar así de definirlos por oposición (al atribuir, por ejemplo, la magia y el animismo al ‛Otro’), mediante una revisión antropológica y etnológica alejada del dogmatismo académico.

 

Alexander Goz: Animismo es un concepto putativo occidental, creado para generalizar e intentar comprender la experiencia extática de los pueblos originarios de América. En ese sentido, la magia, tal y como fue conceptualizada en Occidente, no forma parte de la identidad cultural de dichos pueblos y debe ser definida por separado. Lo que podría ser considerado como “animismo’, es en realidad la sinergia natural entre lo manifestado y lo no-manifestado. Por otro lado, la magia occidental, entendida como puente hacia lo sobrenatural, ha sido vinculada a la necesidad exotérica de sus practicantes de controlar seres elementales e incitarlos a realizar sus deseos más egocéntricos. De allí que sea fácil abstraer del imaginario mágico el arquetipo tradicional del teúrgo dentro de su círculo o la pitonisa que emite oráculos a cambio de un tributo. Esta magia dio origen a posteriores sistemas religiosos, que en su misma necesidad, construyeron teologías exotéricas. 

Debemos tener en cuenta que, en la cosmovisión maya, ‛magia’ no es algo sobrenatural, sino algo cotidiano. Puede ser entendida como una actividad mágica desde el punto vista occidental, pero desde el punto de vista maya se está viviendo una persecución de su modo de vida cotidiano y natural, no un modo de vida mágico. El término mágico lo emplearon los occidentales en América para denostar sus costumbres desde el punto de vista de la religión cristiana. Si entendemos el cuasigenocidio intelectual orquestado por el fanático religioso Diego de Landa como una persecución contra la magia, estaremos aceptando el concepto de magia impuesto por Occidente. En este punto, estaríamos hablando de una persecución cultural e ideológica que comenzó en el siglo XVI y que, a estas alturas de la historia, sólo podría ser redimida con actos físicos (cuando sean devueltos los textos sagrados a los Ajq’ijab’ mayas) y simbólicos (cuando los escritos dejen de conocerse por los nombres impuestos por Occidente: “Códice de Dresde” y “Códice de Madrid”). 


Sére Skuld: Desde el pensamiento productivista occidental, las facultades físicas y mentales han sido secuestradas, sustraídas de su espacio personal, intangible e incuantificable, para ser puestas al servicio de la productividad (objetiva, tangible, medible). El animismo, entendido como la concepción de que cualquier objeto o elemento de la naturaleza posee alma o consciencia propia, ha derivado en un capacitismo objetual. De esta forma, el valor que se confiere a los objetos se acaba relacionado con los resultados que nos proporcionan. Este esquema mental ‛de retorno de inversión’ desemboca en una especie de fetichismo. La colonización conceptual ha ocurrido de forma paulatina a lo largo de siglos, viéndose acelerado el proceso con el monopolio del racionalismo. La persecución de la magia, cimentada en una lógica clasista, impuesta como única razón por sectores hegemónicos, ha experimentado un giro estratégico causado por la incapacidad del poder para destruirla o hacerla desaparecer. Finalmente se ha optado por diluir el significado original de estos conceptos, asimilándolos bajo una pátina instrumentalista reforzada por el capitalismo. El resultado es una suerte de animismo capitalista, de magia sistémica del consumo. En este proceso el animismo se va aproximando al utilitarismo de la magia.


En el enunciado de la revista, se afirma que, como indica Alba Rico, “nuestra civilización ha tomado partido contra el cuerpo”. ¿Hasta qué punto esto tiene que ver con el descrédito de los conocimientos mágicos?

 

Occvlta: El cuerpo humano, íntimamente ligado al territorio tanto a nivel físico como espiritual, ha estado dotado durante milenios de cualidades y capacidades sensibles, y solamente durante los últimos 500 años se ha alejado progresivamente de su entorno, dando lugar a una profunda desconexión de propia existencia. El descrédito de la magia es causa y efecto de esta desconexión, pues es posible que la incapacidad actual para percibir el mundo en conexión con la otredad nos haya llevado a un grave desencanto vital. Así, nuestras metas se han reducido a formar parte de un engranaje socioeconómico que nos impone como objetivo vital el anhelo materialista que se halla tras el supuesto ‛estado del bienestar’.

 

Alexander Goz: Los conceptos mágicos fueron castrados, alejados de las clases populares. Al cuerpo se lo flageló por ser un instrumento del demonio, se lo consideró una barrera para alcanzar el reino de los cielos. También se convirtió el deseo sexual en pecado y se le privó de experimentar por sus propios medios conocimientos fuera del ámbito de la fe. Dentro de esas experiencias, se encuentra la posibilidad de alcanzar estados alterados de consciencia, lo que hace del cuerpo un instrumento ideal para acceder desde lo denso a lo sutil. 


Sére Skuld: Considero que los conocimientos mágicos trascienden el plano físico. Desde mi punto de vista, basado sobre todo en mi práctica en el Sendero de la Mano Izquierda, (como la Magia del Caos), todas las experiencias mágicas son válidas ya que no están condicionadas o limitadas por nuestros cuerpos, aunque sí favorecidas y propiciadas por nuestros sentidos. En ese sentido, el cuerpo deja de ser un límite para proponerse como portal. La oposición de alma y cuerpo, y en concreto su respectiva identificación con el bien y el mal, ha sido impuesta por numerosas doctrinas y disciplinas, y es intrínsecamente opuesta a la magia por lo que he comentado: en los saberes mágicos, el cuerpo no es ni la barrera ni la cárcel del alma. Me acuerdo ahora de William Blake (2007), que decía: 


“1.-El hombre no tiene un cuerpo distinto de su alma.

Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma

percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del

alma en esta edad. 

2.-La Energía es la única vida, y procede del cuerpo

y la Razón es el límite o circunferencia de la energía”⁴.


Si adquirimos consciencia de que “nuestra civilización ha tomado partido contra el cuerpo” tal y como indica Alba Rico en el enunciado de la revista, quizás podamos restablecer las alianzas íntimas e inmateriales que nos han sido arrebatadas progresivamente.

¿Es posible que el arte, si se confabula con la magia, pueda ayudar a recuperar las potencialidades (no productivas) del cuerpo?

 

Occvlta: El arte tiene un marcado componente mágico debido a su capacidad de transformación, que subyace, creemos, a la voluntad del artista/practicante. Ambos tienen puntos comunes, como por ejemplo en la obra de Austin Osman Spare (1886-1956), artista británico, creador del alfabeto del deseo y de lo que hoy conocemos como magia sigilítica, consistente en la creación de monogramas de pensamiento en los que se contenía la intención mágica del practicante. Su obra pictórica y su obra mágica son totalmente interdependientes entre sí.  

 

Alexander Goz: El arte y la magia exteriorizan en actos tangibles las sutilezas del pensamiento abstracto o de otras dimensiones sutiles. Como mago, he podido sintetizar los arquetipos simbólicos en prácticas concretas, haciendo uso de la representación artística de estos símbolos. La lectura del tarot, por ejemplo, fusiona el conocimiento racional con la perspicacia intuitiva de las imágenes y su carga simbólica. Los ejercicios psicomágicos como los propuestos por Alejandro Jodorowsky crean una brecha en el pensamiento racional por la que se pueden colar gérmenes de nuevos acontecimientos.


Sére Skuld: Si construimos sobre la aseveración que he citado un poco más arriba de William Blake de que el cuerpo es una porción del alma, nadie mejor que Alan Moore (2014) para responder a esta pregunta:


La ciencia ni siquiera es capaz de hablar en términos adecuados de lo personal, mucho menos de lo transpersonal. Se trata de cuestiones propias del mundo interior y la ciencia no puede ir ahí. Es por eso que deja sabiamente la exploración del interior humano a una herramienta sofisticada y desarrollada específicamente para ese uso, a saber: el arte. Si la magia se considerara un arte, tendría un acceso culturalmente válido al infrapaisaje, a esos territorios inmateriales e interminables que la ciencia pasa por alto dado que no los puede ver, que son inaccesibles para la razón científica y que por ello constituyen el terreno más natural de la magia. Desviar sus esfuerzos a la exploración creativa del espacio interior de la humanidad es algo que también puede ser de una utilidad tremenda a la especie, y tal vez le pueda devolver a la magia toda su relevancia y todo su propósito, esa utilidad demostrable de la que ha carecido tan lamentablemente desde hace tanto tiempo. (p.131)

 

¿En qué sentido contribuyen las prácticas llamadas mágicas a generar alianzas con otros cuerpos subalternos, presentes y ausentes, y a establecer conexiones e identificaciones con cuerpos animales, vegetales, orgánicos y minerales?

 

Occvlta: La magia nos permite percibir con más nitidez el mundo sensible, lo que se traduce en una mejor capacidad de establecer alianzas con el entorno. Para poder llevar a cabo actos mágicos efectivos, tenemos que percibir los hilos que trazan una red entre mundos y personas (entendiendo la persona desde un punto de vista mágico, no individualista). La magia, como manifestación de la otredad, nos permite atisbar los vínculos invisibles, aunque presentes, que tejen el mundo que habitamos. Nuestro trabajo mágico como Occvlta se ha centrado en la creación de alianzas con el mundo vegetal (hábitats, especies e individuos aislados). La magia ha servido como herramienta para profundizar en nuestra relación con cada persona-planta. Así, mediante la creación de artefactos mágicos (fetiches, sigilos y demás artefactos) hemos podido comunicarnos e interactuar mejor con esos potenciales aliados.


Alexander Goz: Las prácticas mágicas desinhiben el cuerpo. La mente racional se desajusta y el espacio-tiempo que rige nuestra rutina productiva (productiva en términos capitalistas y coloniales) se transforma. La interdimensionalidad de la magia permite reconectar con este tipo de experiencia. Los seres elementales, la otredad y toda energía orgánica se unen en una amalgama de realidad consciente y sincrónica. Pero la magia es consciencia y respeto hacia esos mismos seres, por lo que es un error considerarlos subalternos. Es esa forma de pensar la magia la que nos hace caer en la desmedida manipulación narcisista de lo que en apariencia podemos subyugar y, en la creencia de la superioridad del ser humano, pretender que tenemos el control. Finalmente, eso también es pensamiento colonial. La magia debe ser pensada siempre desde un punto de vista decolonial para evitar esos posicionamientos abusivos.


Sére Skuld: La palabra ‛alianza’ se refiere al hecho de unir o coligar a una persona, colectividad o cosa con otra, para un mismo fin. Ahí reside la potencia de cualquier acto mágico que involucre otros cuerpos: perseguir un mismo fin. Mi práctica se basa en una situación de igualdad en relación a los elementos con los que interactúo, ya sean animados o inanimados, sin despreciar cualquier resultado obtenido. La tendencia de imponer nuestra voluntad sobre los elementos para alcanzar un fin ajeno a estos deriva de un antropocentrismo feroz que debemos superar para enriquecer nuestras alianzas.

 

Como operadores mágicos, ¿qué estrategias podrían reinventar las capacidades corporales (o/y extracorporales) que identificamos con los tiempos anteriores a la caza de brujas y la colonización de América?

 

Occvlta: Si en lugar de entender la magia como una limitación a la razón la comprendemos como algo que la complementa, quizás podamos concebirla como una metodología válida para establecer nexos y conexiones profundas con el entorno. Revisitar el legado sutil del que somos depositarios es esencial para aplicar estos principios mágicos en nuestra vida cotidiana.

 

Alexander Goz: Hablar de la magia y la potencialidad pérdida del cuerpo es sencillo. Presentar estrategias para revertir esta situación es incómodo. Como primera instancia, y específicamente en el contexto cultural de los pueblos originarios de América, la estrategia está dirigida al clérigo sacerdotal, que hasta el día de hoy sigue condenando las prácticas rituales nativas como un acto del demonio y excluye de su homilía el acervo cosmológico ancestral. O en las estrategias políticas de ciertos gobiernos, que consideran los fuegos sagrados un acto folclórico digno de una postal. Estos aliados estratégicos (la Iglesia y el Estado) olvidaron preguntar a las abuelas y los abuelos nativos, por considerarlos ignorantes e iletrados. Serían necesarias muchas campañas de comunicación que tuvieran en cuenta estos saberes, reflexionando no sólo sobre los derechos humanos, sino también sobre los derechos espirituales que fueron arrebatados durante la invasión española. 

 

Sére Skuld: De nuevo nos encontramos ante la necesidad de desmontar esos falsos dilemas, falsas dicotomías y dualismos, para poder entender los pensamientos diversos como complementarios. Tal y como dice el ocultista Ramsay Dukes (2019) sobre el pensamiento mágico, artístico, científico y religioso:


La naturaleza compleja y mixta del pensamiento nos lleva a la segunda objeción: no creo que los Científicos jamás usen la intuición ni que los Artistas jamás observen. Esto es claramente falso […]⁵.


La persecución comienza cuando se incurre en los prejuicios y la intolerancia hacia los pensamientos no hegemónicos.

 

La recuperación de la idea de la práctica mágica se está produciendo, en el seno del mundo del arte y del pensamiento académico, en relación al pensamiento decolonial. Pero, tras siglos de descrédito de los conocimientos definidos como mágicos, la magia muchas veces se menciona con vaguedad y excesiva abstracción. Como conocedores de la magia en primera persona, ¿cuáles son los vínculos de la magia con el pensamiento decolonial?

 

Occvlta: La magia, por definición, precisa del establecimiento de vínculos (digámoslo una vez más, sutiles) entre el practicante y la otredad. La problemática subyacente tras el discurso académico es que este se basa enteramente en una posición de autoridad que observa con recelo lo incierto o aquello que no es empíricamente demostrable. Solamente validando las voces y discursos que se hallan al margen podremos empezar a dibujar caminos que lleven a un entendimiento mutuo.

 

Alexander Goz: La academia jamás podrá comprender la experiencia mágica, pues su naturaleza es diametralmente opuesta. De ahí que, por más intentos que existan de definirla en palabras, el lenguaje se presente siempre como un factor limitante. El acto mágico no se explica, o al menos no puede reducirse a su explicación, o a su descripción. Caso distinto es el del arte, hermana gemela de la magia. Ambas nacieron para no ser comprendidas y ambas comulgan en lo intangible.


Sére Skuld: Hay un error de base en cuanto a que, en ocasiones, el acercamiento académico no busca la comprensión de la magia sino la validación de su propia concepción de esta. La decolonización debe partir del seno de la academia, enraizarse en ella, desmontando los constructos y parámetros que desprecian los conocimientos mágicos por no ajustarse a los criterios (colonialistas) sobre los que se ha cimentado la aprobación académica. Considero que es un deber académico, al menos desde el punto de vista decolonial, el deconstruir y reformular pensamientos, poner en valor los significados e intenciones ancestrales y, a veces, no tan ancestrales (tengamos en cuenta que el pensamiento indígena es, literalmente, también pensamiento contemporáneo), permitiendo que todos los enfoques mágicos sean expuestos con el mismo respeto, sin priorizar aquellos que cuadran con definiciones artificiales elaboradas por un exclusivo grupo de intelectuales en los últimos dos o tres siglos.

 

En relación con el punto anterior, ¿podría decirse que falta conocimiento sobre la magia? ¿Existe un posible puente entre la academia y la magia?

 

Occvlta: No creemos que exista desconocimiento sobre la magia, sino una intransigencia de base que impide entender el pensamiento mágico en sí. Por ejemplo, el arte puede transformarse en magia y viceversa, y a pesar de todo esa transformación puede pasar desapercibida si no contamos con herramientas para comprenderla.

 

Alexander Goz: No hay desconocimiento, hay desinformación. Falta entonces voluntad académica para abrir ese espacio. En buena parte, esta falta de voluntad viene de la desconfianza generada por charlatanes de la magia quienes, a cambio de unas monedas, la devaluaron.


Sére Skuld: La voluntad de capturar lo intangible por medio de elementos tangibles tiene que ver con un enfoque reduccionista que se da ante la falta de herramientas y recursos académicos para comprender la magia. Desmontar sesgos cognitivos que nos inducen a cuantificar y diseccionar la magia desde el racionalismo podría acabar con esta relación asimétrica, tendiendo un puente entre la academia y la magia.


 

Referencias:

Lévi-Strauss, C. (1962). El Pensamiento Salvaje.FCE.

Blake, W. (2007). El matrimonio del Cielo y del Infierno. Alianza Editorial.

Moore, A. (2014). Ángeles Fósiles. La Felguera Editores.

Dukes, R. (2019). S.S.O.T.B.M.E. Revisado. Un ensayo sobre magia. Aurora Dorada Ediciones. 


1. Investigadoras independientes, occvlta@gmail.com, www.occvlta.org

2. Investigador independiente, gozmagia@gmail.com, www.alexandergoz.com

3. Investigadora independiente, sereskuld@gmail.com, www.sereskuld.com

4. Blake, W. (2007). El matrimonio del Cielo y del Infierno. Madrid: Alianza Editorial.

5. Dukes, R. S.S.O.T.B.M.E. Revisado. Un ensayo sobre magia. (2019). Aurora Dorada Ediciones.